La Palabra de Dios- Pastor Gabriel Acero

En esta conferencia el Pastor Gabriel Acero nos compartió con gran poder y revelación acerca de la Palabra de Dios. Será de gran bendición para tu vida ya que tú ya no estás regido por lo que el mundo dice sino por la enseñanza del reino de Dios, contenida en su Palabra. Escúchala y decide desde hoy obedecerla y vivirla.

La revelación del reino sobre la tierra vino a través de Jesucristo, quien enfrentó las tinieblas y las venció para establecer el reino de Dios.

Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. Apocalipsis 12:7-9.

Muchas mentiras se levantan en tu vida a través de la filosofía, del análisis humano, pero cuando algo no está alineado a la Palabra de Dios, es simplemente un engaño. Hay una gran batalla entre la verdad y la mentira, pero debes meter a tu vida, a tu corazón, a todo lo que eres la Verdad.

Una profecía jamás hablará de tus debilidades, Dios nunca hablará mal de ti, en cambio el diablo siempre tratará de convencerte de ellas y de decirte que no puedes, pero en ese momento debes reírte de sus mentiras, celebrar y proclamar la Verdad.

La Verdad te hace libre.

Cualquier diagnóstico, enfermedad, problema, está sustentado en la mentira.

La Palabra de Dios es la Verdad.  Por ejemplo, la pobreza es una creencia. Por fe eres próspero: lo declaras, lo hablas y lo crees.

La Palabra es el establecimiento de la Verdad en tu vida y cuando la estableces no puede ser refutada. Es el fundamento de tu vida.

El Espíritu Santo, que habita en tí, da testimonio de la Verdad, así como la Sangre y el agua y los tres concuerdan.

La Sangre habla por tí, de justicia, de tu herencia como hijo de Dios. El testimonio de Jesucristo es que Él vive y resucitó de los muertos, es el mismo ayer, hoy y por los siglos.

Si estás aquí es porque Jesús resucitó de los muertos y te ha sanado, prosperado, ha cambiado tu mente, ha establecido verdades en tu vida y quitado toda mentira.