SANIDAD DIVINA – Apóstol Paul Butler


Vivimos tiempos en los que pareciera que las enfermedades se han vuelto uno de los enemigos principales no sólo del mundo secular, sino incluso de la Iglesia misma.

El Apóstol Paul Butler, de Bahamas, nos enseñó este fin de semana cómo es que en virtud del pecado vino una sentencia de muerte sobre la humanidad, sin embargo, ésta, gracias al sacrificio de Jesús en la cruz, fue revocada y todo aquel que confiesa a Cristo como su Señor y Salvador, tiene la oportunidad de ser partícipe de la reconciliación con el Padre, la cual nos permite obtener la vida y sanidad que nos lleva a cumplir con nuestro propósito divino.

Jesús nos ha provisto de una sanidad divina no sólo para nuestro cuerpo, sino también para nuestra alma y nuestro espíritu. Aunque vivamos en un mundo caído y contaminado, la naturaleza de Dios para su pueblo es la salud.
Existen métodos naturales que nos permiten tener acceso a la curación de algunas enfermedades o el control de otras, pero no de una sanidad completa y total como sólo a través de la sanidad divina de Dios podemos alcanzar, por la presencia, el poder de Dios y su Palabra.