La mente de Cristo – Pastor Arq. Gabriel Acero


Continuando con la revelación de que Dios nos ha hecho casa de Dios y puerta del cielo, el Pastor Gabriel Acero, nos llevo a entender cómo, de una forma práctica, podemos vivir en la plenitud de todo lo que el cielo tiene para cada uno de nosotros.

Recuerda que estamos en un tiempo donde el cielo está abierto a tu favor y las bendiciones del cielo están disponibles para ti.

Ahora los ángeles suben llevando tus peticiones y bajan con las respuestas porque eres casa de Dios, eres el que abre las puertas del cielo para que la gente a tu alrededor reciba bendición. El Espíritu Santo mora en ti. Dios escucha tu voz y tú oyes la voz de Dios, esto es lo que es realmente la oración: hablar y comunicarte con Él.

El Señor Jesús preguntó a sus discípulos:

Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo:¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?14 Ellos dijeron:Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.15 El les dijo:Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Mateo 16. 13-15.

Esta pregunta cambia la historia de tu vida de acuerdo a la respuesta que des a ella. La relación con Dios se establece a través de esta revelación, cuando  confiesas y crees que Jesús es el Hijo del Dios viviente, tienes el poder y la autoridad para atar o desatar en la tierra y el reino de los cielos lo va a apoyar porque esta revelación te da las llaves de reino de los cielos.

Es por esto que la vida que vives ahora es sobrenatural, el reino de los cielos apoya todo lo que haces y en tu vida es imposible el fracaso. Hay una legión de ángeles a tu favor desde el momento que recibiste a Jesús como tú Señor y Salvador.
TE CONECTAS CON EL CIELO A TRAVÉS DE LA SABIDURÍA.

La palabra de Dios es sabiduría, poder, medicina, salvación, prosperidad, vida. Por eso Jesús dijo: no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. No fuiste creado no para andar en tu opinión, sino en la sabiduría de Dios.

Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. 21 No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; 22 Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo. Proverbios 4. 20-22.

Debes procurar conocer su palabra para caminar en la mente de Cristo.

ENfRENTANDO EL REINO DE LAS TINIEBLAS

Antes de Jesús el reino de las tinieblas nunca fue enfrentado, pero después de que cumplió toda justicia, los cielos fueron abiertos y vino sobre Él la voz del Padre diciendo: este es mi Hijo amado en el que tengo complacencia.

Tú cumples con toda justicia no por tus méritos sino por la sangre de Cristo, los cielos se abren y viene esa misma voz sobre ti: este es mi hijo amado en quien me complazco.

Lo primero que hizo Jesús al empezar su ministerio fue enfrentar a las tinieblas, al reino que gobernaba, pues se le había delegado toda autoridad. Un reino de maldad y muerte.

No puede haber un reino compartido, o se establece el reino de Dios o prevalece el reino de las tinieblas.

El diablo está derrotado pero es un engañador, no tiene poder, usa el poder que se te ha dado a ti, si tú se lo permites. Sólo responde al poder del nombre de Cristo y el poder del Espíritu Santo en tí, Debe ser echado fuera de tu vida para que sea establecido el reino de los cielos, no puedes tolerar más lo que hace en tu vida, ¡échalo fuera de hoy!. Tu cuerpo no le pertenece, tienes autoridad y poder para echarlo, tu cuerpo le pertenece al Espíritu Santo, la enfermedad no tiene parte en tu vida.

El diablo es el ladrón que vino a hurtar matar y destruir. Lo primero que debes hacer es cerrar la puerta al pecado. Dile hoy al Señor: ¡Ten piedad de mí!

Señor perdóname, límpiame con tu sangre, derrámala sobre mi vida, sobre mi familia, límpiame de toda maldad y pecado, cambia la historia de fracaso, de muerte, pleitos, enojos, de mi vida y de mi familia, cierro la puerta al pecado, lléname de tu Espíritu Santo,

Escucha con atención esta conferencia y decide poner en práctica los principios que compartió nuestro Pastor, pues tendrán un efecto de impacto eterno en tu vida.