DIOS DE VIVOS Y NO DE MUERTOS

El cristianismo, la fe cristiana se sustenta en el triunfo de la vida sobre la muerte, y este triunfo lo logró nuestro Salvador y Señor Jesucristo. La muerte ha sido derrotada, por eso el Señor Jesús nos otorga la “vida eterna” por la fe en Él, lo que no es otra cosa que tener un encuentro personal con Padre y con su hijo Jesucristo, al reconocerlo y al creer en Él como Señor y Salvador.

1 Corintios 15. 13-14. Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. 14 Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.

La gente participa en idolatrías y brujerías diversas, en adivinación, espiritismo, santería y culto la muerte, abriendo la puerta al ocultismo, donde se mueve satanás y sus demonios en los que las practican, para oprimirlos y esclavizarlos.

1 Corintios 10.19-20. ¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos? 20 Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios.

La sociedad actual está llena de tradiciones y costumbres contrarias a la voluntad de Dios. El día de muertos no se basa en la verdad bíblica sino en una mezcla de la tradición católica y las costumbres indígenas. El resultado es una fiesta basada en superstición y en creencias paganas. ¡No debemos participar! Sin embargo, usted y yo tenemos un libre albedrío. No lo haga por imposición, sino por convicción. ¡No comprometas tu fe!

Romanos 14. 8-9. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos. 9 Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven.

Padre, tú eres un Dios celoso, porque buscas mi bien ante todo. No quieres que participe en estas prácticas porque todas son contrarias a tu palabra con las que le abrimos puertas al enemigo para que nos oprima y ataque. No son juegos, el mismo satanás se disfraza como angel de luz y sus ministros como ministros de justicia. Gracias que me has dado armas poderosas para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contrael conocimiento tuyo y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. Así que hoy me levanto en contra de todas estas prácticas, de la influencia que han tenido en mi familia y en mis generaciones y las echo fuera en el nombre de Jesús, amén.

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