UN NIÑO NOS ES NACIDO.

¡VIENE LA NAVIDAD!

Lucas 2. 14.¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

Hay que recordar que Jesús, el Salvador de la humanidad, nació en un pesebre y también en nuestro corazón, por lo que es tiempo de compartir la buena noticia.

Esta porción de las escrituras llegó a los judíos cuando se encontraban sin ninguna esperanza. Cada vez que la leemos renace en nosotros no solo la esperanza, sino la alegría de la salvación que nos fue dada por medio de Jesús.

Isaías 9. 1-7. Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia, tal como la aflicción que le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí; pues al fin llenará de gloria el camino del mar, de aquel lado del Jordán, en Galilea de los gentiles.2El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.3Multiplicaste la gente, y aumentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti como se alegran en la siega, como se gozan cuando reparten despojos.4Porque tú quebraste su pesado yugo, y la vara de su hombro, y el cetro de su opresor, como en el día de Madián.5Porque todo calzado que lleva el guerrero en el tumulto de la batalla, y todo manto revolcado en sangre, serán quemados, pasto del fuego.6Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.7Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

Padre, gracias por la maravillosa salvación que has provisto para mí a través de tu Hijo Jesucristo, mi vida no tenía esperanza y ahora puedo ver hacia adelante, al futuro eterno que tienes para mí y para mis generaciones. En el nombre de Jesús, amén.

Comentarios Facebook