¡LLÉNAME DE TU PRESENCIA!

El arca de la presencia de Dios estuvo primero por veinte años en la casa de Abinadab y de Eleazar y no hizo efecto alguno:

1 Samuel 7.1-2. Vinieron los de Quiriat-jearim y llevaron el arca de Jehová, y la pusieron en casa de Abinadab, situada en el collado; y santificaron a Eleazar su hijo para que guardase el arca de Jehová.2 Desde el día que llegó el arca a Quiriat-jearim pasaron muchos días, veinte años; y toda la casa de Israel lamentaba en pos de Jehová.

Durante los tres meses que el arca estuvo en posesión de Obed Edom, el Señor bendijo su casa, es un ejemplo de que Dios es plenamente consciente de aquellos cuyos corazones le buscan y le honran.

1 Crónicas 13.13-14. Y no trajo David el arca a su casa en la ciudad de David, sino que la llevó a casa de Obed-edom geteo.14 Y el arca de Dios estuvo con la familia de Obed-edom, en su casa, tres meses; y bendijo Jehová la casa de Obed-edom, y todo lo que tenía.

¿Oyes el llamado del Señor? Dios te dice que le busques, le abraces y disfrutes de su presencia. Tenla por honrosa y desházte de todos tus ídolos (incluyéndote a ti mismo), obedecele y deja que te transforme a imagen de su Hijo, para dar mucho fruto. ¡Ah! Y Dios guardará tus generaciones para Él.

¿Serás uno de esos adoradores y guardianes de su presencia?

Éxodo 33. 13-15. Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo. 14 Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. 15 Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.

Padre, perdóname por el tiempo perdido, desperdiciado. Tanto tiempo ha estado tu presencia en mi vida, como en la casa de Abinadab y no ha pasado nada o poca cosa. Yo anhelo una explosión de tu presencia, una lluvia de bendición, las ventanas de los cielos abiertas sobre mi familia y mi ministerio, que sea hallado tu fruto en mi vida, que camine en tu voluntad y cumpliendo tu propósito. Grandes cosas has preparado para los que te aman. Yo te amo y deseo, anhelo tu presencia, oír tu voz en las profundidades de tu presencia, en el lugar secreto, que tu pacto se cumpla en mi vida. Trae el fuego de tu Espíritu a mi vida, lléname de tu presencia, en el nombre de Jesús, amén.

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