• ADORA A DIOS: Levanta un altar de adoración y mantén siempre encendido el fuego en él. Mientras más lo busques, más revelación tendrás y mayor será el anhelo en tu corazón de estar en su presencia. Las puertas y ventanas celestiales se abren es su presencia.
Salmo 42. 1-2. Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas,Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.2 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo;¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?
• VIVE SIEMPRE AGRADECIDO: El que vive agradecido, vivirá siempre sorprendido.
1 Tesalonisenses 5. 18. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
DISFRUTA LO QUE DIOS TE HA DADO: El mayor engaño del enemigo es hacernos creer que en lo siguiente que venga seremos felices. Por querer buscar la perfección nos perdemos de los mejores momentos de nuestras vidas. Olvidamos que aun las malas temporadas nos hacen disfrutar y apreciar las buenas.
Eclesiastés 6. 2. El del hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso.
• CREE SU PALABRA Y VIVIRÁS EN PAZ: Rinde a Dios el control de tu vida, confía en Él y tendrás paz.
Filipenses 4. 6-7. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Gracias por esta nueva y maravillosa manera de vivir. Te pido que tu Santo Espíritu siempre me la recuerde. No me dejes caer en el pasado, en lo viejo, en lo que no da vida. En el nombre de Jesús, amén.
