Dios escogió a Abram siendo un idólatra. Sabemos que una de las causas primarias de maldición generacional en las familias es la idolatría.
Éxodo 20. 3-4. No tendrás dioses ajenos delante de mí.4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
En Abraham, Dios comenzó un mover redentor para la humanidad caída en maldición, a causa del pecado.
El plan redentor se consumó cuando Dios cargó sobre Jesucristo nuestros pecados y maldiciones. Ahora podemos esperar cambios en nuestra vida.
LA BENDICIÓN CONTRARRESTA LA MALDICIÓN:
Maldición significa estar limitado, encarcelado, bajo cerrojo, esclavizado. La escasez y la pobreza no son una bendición. Dios nos saca de la maldición para llevarnos a una tierra de bendición. Nos saca de Egipto, para llevarnos a la tierra prometida, es decir a la tierra del cumplimiento de sus promesas.
¡Tenemos herencia en Cristo Jesús! Hay que conocerla y tomarla por la fe. Dios quiere que fructifiquemos. El pecado y la desobediencia nos acarrean maldición, porque la paga del pecado es muerte. Nos auto maldecimos cuando desobedecemos a Dios. Ej. En las finanzas. Dios estableció el diezmo como seguro para nuestro dinero. El que no obedece, no le permite a Dios bendecirlo. Dios cumple sus promesas si atendemos sus condiciones.
Lo último que hizo el Señor Jesús antes de irse al cielo, fue bendecir a sus discípulos.
Lucas 24. 50-53. Y los sacó fuera hasta Betania, y alzando sus manos, los bendijo.51 Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo.52 Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo;53 y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén.
Una bendición de la autoridad puesta sobre nuestra vida hace una gran diferencia. ¡Pide a tus padres que te bendigan! Qué declaren cosas buenas sobre ti y sobre tu futuro, conforme a la Palabra de Dios.
