No vamos con el “yo” por delante, presumiendo nuestros méritos o justificando nuestros errores. Vamos en humildad y arrepentimiento, por el camino angosto que nos abrió el Señor Jesucristo con su Sangre.
• ELABORA TU LISTA: De casos personales donde no has visto respuesta o solución, lo que está atorado; y llévalos uno por uno a la corte celestial.
• PRESÉNTATE: En oración ante el trono de Dios, en humildad, reconociendo y tomando responsabilidad por tus pecados, con arrepentimiento.
• RECUERDA: Que el trono del juicio es también de gracia y misericordia, por medio de nuestro Salvador Jesucristo.
• RECONOCE: Al Abogado que intercede por ti: JESUCRISTO.
• RECIBE EL PERDÓN: De tus pecados y el decreto de libertad.
• LA SANGRE DE CRISTO: Habla por ti, estás lavado en su Sangre, eximido del
juicio divino. La Sangre de Cristo está frente al trono de Dios.
• EL DECRETO: Eres su hijo amado y heredero por medio de Cristo. Hazlo valer.
Declara verbalmente tu victoria con fe en sus promesas. Echa fuera al enemigo en el nombre de Jesús, y sé paciente y perseverante.
Job 22. 21-28. Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz; Y por ello te vendrá bien. 22 Toma ahora la ley de su boca, Y pon sus palabras en tu corazón. 23 Si te volvieres al Omnipotente, serás edificado; Alejarás de tu tienda la aflicción; 24 Tendrás más oro que tierra, Y como piedras de arroyos oro de Ofir; 25 El Todopoderoso será tu defensa, Y tendrás plata en abundancia. 26 Porque entonces te deleitarás en el Omnipotente, Yalzarás a Dios tu rostro. 27 Orarás a él, y él te oirá; Y tú pagarás tus votos. 28 Determinarás asimismo una cosa, y te será firme.
Gracias Padre porque cada día tu deseo es acercarme más y más a ti. Hoy entrego cada una de estas situaciones que me han alejado de ti, las presento en tu trono y recibo tu fallo de amor y justicia a mi favor, en el nombre de Jesús, amén
