Pero, también es nuestro PADRE, el Pater que nos engendró y nos dio vida, que nos ama, acepta y sostiene. En oración nos dirigimos al Padre, para presentarle nuestro caso.
Romanos 8. 16. El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.
Dios es también el amigo que nos revela sus secretos, como lo hizo con Abraham; quien pidió misericordia para los justos que hubiera en Sodoma.
Dios es un Padre amoroso que tiene un propósito eterno para todo ser humano, desde antes de la fundación del mundo.
Efesios 3. 10-11. Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales,11 conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor
Padre, hoy me presento delante de ti , confiando en tu amor y misericordia y sabiendo que recibiré ayuda y gracia para salir adelante en cualquier situación, más que vencedor, en el nombre de Jesús, amén.
