Salmos 8. 3-7. Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites? 5 Le has hecho poco menor que los ángeles elohim, y lo coronaste de gloria y de honra. 6 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos todo lo pusiste debajo de sus pies:
¡Somos la obra maestra de Dios! Nos hizo poco menores que Elohim, es decir de la trinidad, y nos hizo a su imagen y semejanza para señorear en la tierra y representarle. Sin embargo, sabemos que satanás engañó a Eva y a Adán, los hizo pecar, y por ende los separó de su Creador. Afortunadamente Dios mismo proveyó la redención de la humanidad por medio de su Hijo Jesucristo, devolviéndonos la naturaleza inicial, para alabar, adorar y glorificar al Señor con nuestra vida y acciones.
¡Si quieres glorificar a Dios, señorea, reina, prospera, sé sano, sé inteligente y productivo! ¡Descubre y cumple tu propósito en Cristo! ¿Quieres atormentar al diablo? Llénate de fe, de misericordia, y de perdón, huye de la inmoralidad sexual y santifícate. Dios se complace con sus hijos e hijas que lo representan fielmente.
Padre, hoy renuncio a la falta de perdón, de misericordia, me arrepiento por permanecer en pecado, lléname con tu fe y santifica mi vida con tu Espíritu Santo. Me consagro a ti, en el nombre de Jesús, amén.
