¡EL PODER DE LA ALABANZA!

¡EL PODER DE LA ALABANZA!

¡Todo lo que respira alabe al Señor! Dice el Salmo 150.6. El diablo y sus ángeles caídos odian la alabanza a Dios, porque los atormenta. Satanás fue creado para dirigir la alabanza ante el trono de Dios, preservando y custodiando así la grandeza del Creador. Ahora la alabanza lo atormenta a él y a todo lo que pervirtió: Atormenta a la soberbia, al pecado, a la pobreza, a la tristeza, a la depresión, a la muerte.

Cuando alabamos y adoramos al Señor, neutralizamos lo que está bajo la influencia del enemigo, convirtiéndose en una gran arma espiritual. ¡Toda soberbia se nulifica al adorar a Dios, porque lo coloca en el lugar máximo de autoridad sobre nosotros, y nos humillamos ante su presencia.

Salmos 8. 2. Las alabanzas de los niños de pecho son tu mejor defensa contra tus enemigos; ellas silencian a tus vengativos adversarios. RVC

Padre amado, la alabanza es solamente para ti. Limpia hoy mi vida para que mi alabanza suba como un incienso, un olor fragante delante de ti, en el nombre de Jesús, amén.

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