Cambia el enfoque, porque lo que contemplas te conquista.

Cambia el enfoque, porque lo que contemplas te conquista.

La tentación crece cuando fijo la mirada en ello. Eva no cayó solo por tomar el fruto, sino por mirar, desear, imaginar el placer que le produciría y creer la mentira. El enemigo busca mover mi enfoque: de la verdad de Dios a lo “agradable” del momento.

La pureza se gana o se pierde en la mirada, en la imaginación y en lo que decidimos alimentar. Aprendamos a mantener la mirada en el Señor Jesús y no en las cosas de este mundo. He. 12.1-4.

Versículo bíblico:

Santiago 1:13-14. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; 14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia (malos deseos) es atraído y seducido.

Pregunta de reflexión:

¿Qué estoy contemplando (en la pantalla, en la mente o en los recuerdos) que está despertando un mal deseo y debilitando mi obediencia?

Frase:

Mi victoria empieza cuando decido mirar y poner atención en los justo, en lo puro, en lo virtuoso.

Oración:

Padre, limpia mi mente y mis ojos. Enséñame a apartarme a tiempo de la tentación y a llenar continuamente mi corazón de tu verdad. Quiero desear solo lo que tú deseas, en el Nombre de Jesús, amén.

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