Parte de tener objetivos es evaluar avances: ¿dónde estamos y hacia dónde vamos? Dios nos guía con su sabiduría para ajustar lo necesario y ejecutar con constancia. No se trata de correr sin dirección, sino de avanzar con orden, oración y acciones y hechos concretos.
Versículo bíblico:
Proverbios 16:3. Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.
Pregunta de reflexión:
¿Qué indicador simple podemos revisar cada semana para mantenernos en el rumbo (asistencia, seguimiento, nuevos invitados, discipulado, acciones de servicio)?
Frase: “Lo que se mide, se mejora”.
Oración: Padre, dirígenos con tu sabiduría. Ayúdanos a evaluar sin culpa, a morir al orgullo y a ejecutar con amor y constancia. Que todo sea para tu gloria, en Cristo Jesús, amén.
