Versículo bíblico: Mateo 6:17–18
El ayuno no es una obligación ni un ritual religioso; es una invitación amorosa del Padre para acercarnos a Él. Cuando ayunamos, apartamos tiempo y atención para escuchar su voz y alinear nuestro corazón a su voluntad. Dios ve lo que hacemos en lo secreto y responde con gracia en público.
Pregunta de reflexión:
¿Qué ajustes necesito hacer hoy para cuidar mi tiempo a solas con Dios durante este tiempo de ayuno?
Frase: “Lo que se vive en lo secreto transforma lo que se vive a la luz.”
Oración:
Padre, recibo este tiempo como una invitación tuya, para iniciar el año, dándote lo primero de lo primero. Quiero buscarte de todo corazón y disfrutar de tu presencia. En Cristo Jesús, amén.
Comentarios Facebook
