Versículo bíblico:
2 Crónicas 7:14.
El ayuno es un acto voluntario de humillación delante de Dios. Reconocemos que lo necesitamos y que sin Él no podemos avanzar. La humildad abre la puerta a la gracia, al perdón y a la restauración.
Pregunta de reflexión:
¿Qué áreas de mi vida necesito rendir hoy con humildad delante de Dios?
Frase:
“La humildad es la puerta a través de la cual Dios derrama su abundante gracia.”
Oración:
Señor, me humillo ante ti. Reconozco mi dependencia total en tu preciosa persona. Sana, restaura y dirige mi vida. En Cristo Jesús, amén.
Comentarios Facebook
